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Continuidad y Cambio - Año 1 - EdiciónWeb Nº 01 - Julio 2007 - argenisvalderrama@gmail.com

Apple ha reinventado el telefono, el iPhone

Apple finalmente acabó con un año entero de rumores según los cuales la compañía tecnológica de la manzanita iba a convertir el celebérrimo reproductor de música iPod en un celular. Steve Jobs, fundador y presidente de la firma, develó el misterio en la apertura del Macworld 2007, en San Francisco, California: "Apple ha reinventado al teléfono"; con esas palabras el creativo empresario le confirmó al planeta entero que el innovador gadget, bautizado "iPhone" -tal cual como se esperaba-, iba a sumarse a la familia de productos del gigante californiano.

A diferencia de los smartphones, el iPhone utiliza el mismo sistema operativo que utilizan las computadoras -Apple, por supuesto-, el OS X, e incluye el browser Safari, que corre también en las PC de la manzana: "No tiene aplicaciones bebés", subrayó Jobs haciendo alusión a otros equipos que utilizan sistemas operativos en versiones móviles y que, por ende, tienen limitaciones sustanciales si se les compara con su versión de equipos de escritorio.

Especificaciones Técnicas

Tamaño de pantalla de 3.5 pulgadas Resolución de pantalla 320 x 480 a 160 ppp Pantalla con tecnología Multi-touch (El teléfono no posee teclado) Sistema Operativo OS X Memoria interna 4GB - 8GB Red GSM Cuatri-banda (MHz: 850, 900, 1800, 1900) Conectividad Wi-Fi (802.11b/g) + EDGE + Bluetooth 2.0 Camara de 2.0 megapixels Autonomía de Bateria * Más de 5 horas en modo Conversación / Reprod. Video / Navegación * Más de 16 horas en modo Reproductor de Musica. Dimensiones 115 x 61 x 11.6mm Peso 135 gramos

Para más información visita el sitio Oficial del iPhone.

 

Algo de Historia

Toda la vida de Steve Jobs gira en torno a Silicon Valley (EE.UU.). Allí nació el pequeño Steven en febrero de 1955, allí creció tras ser adoptado por Paul y Clara Jobs y allí ha desarrollado su vida profesional y vive en compañía de su mujer y sus tres hijos.

Jobs es uno de los principales nombres propios del panorama tecnológico. Algo digno de tener en cuenta ya que Apple, aunque es muy conocida, no es una empresa especialmente importante y Jobs no es un personaje demasiado extravagante, siempre que no se le compare con Gates. Toda la popularidad de Jobs y de Apple se debe a que son parte de la historia de la informática.

Antes de crear Apple junto a Stephen Wozniak, Jobs pasó brevemente y con pocos resultados por el Reed College en Portland (Oregon), trabajó brevemente en Atari, empresa pionera en el mundo de los videojuegos, y en Hewlett-Packard. De la primera obtuvo el dinero suficiente para costearse un viaje a la India, en la segunda conoció a Wozniak.

En 1974, de nuevo en California, pasó a formar parte del club de Wozniak Homebrew Computer Club. Pero a Jobs no le bastaba con crear juguetes electrónicos como al resto de los miembros, en parte porque no era demasiado bueno en esos menesteres, y convenció a Wozniak para que trabajase con él en la creación de una computadora personal.

Ambos diseñaron el Apple I en el dormitorio de Jobs y construyeron el prototipo en su garaje. Decididos a crear una empresa dedicada a vender sus computadoras personales, consiguieron 1.300 dólares tras vender sus más preciadas posesiones. Jobs se deshizo de su Volkswagen y Wozniak de su calculadora científica HP. En 1976 comenzaron a comercializar su Apple I por 666 dólares. El primer año las ventas ascendieron a 774.000 dólares. Steve Jobs (izquierda), el presidente ejecutivo (CEO) John Sculley (centro) y Stephen Wozniak (derecha) en la presentación en 1984 del Apple IIC, el mismo año que se presentó el Macintosh. Los tres dejaron después Apple.

En 1985 Apple se quedó sin sus cofundadores. Wozniak se embarcó en CL9 (Cloud 9) y Jobs cedió su puesto, que tras varios cambios lo obtuvo Gil Amelio, y creó la firma de software NeXT Corporation.

Jobs está obsesionado por revolucionar el negocio de las computadoras personales, por innovar constantemente el diseño y prestaciones de sus productos, porque sean el resto los que les copien. Efectivamente, Jobs y Apple lo han conseguido más veces que cualquier otra compañía: en los 70 con el Apple II, en los 80 con el Macintosh y en los 90 con el iMac y el iBook. Pero este empeño, loable en un mundo dominado por Microsoft y los PCs, también estuvo a punto de costarles la existencia.

Este afán por innovar fue el que llevó a Jobs a impulsar Pixar Animation Studios, la empresa que abrió nuevos horizontes en el mundo de la animación con su éxito de 1995 Toy Story, el primer largometraje generado completamente por ordenador. Cuando se menciona a Pixar se suele hablar de su genio artístico, John Lasseter, y se olvida a Jobs. Un despiste imperdonable teniendo en cuenta que es su CEO y posee un 64% de la compañía. Logotipo de Apple En 1997, cuando muchos daban por muerta a Apple, Jobs decidió volver a llevar el timón. Sobre todo gracias al iMac y a una fuerte apuesta por Internet, Apple volvió a despertar pasiones y ganar adeptos. Suyo es todo el mérito de la resurrección.

Jobs, de 45 años de edad, ha tenido poca suerte en los diferentes retratos que se han hecho de él. Piratas de Silicon Valley es una película que se emitió hace algo más de un año en la televisión norteamericana y que narra la ascensión de Steve Jobs y Bill Gates, mostrando al CEO de Pixar y Apple como un feliz consumidor de diversas drogas en su juventud y un pomposo empresario algo más tarde.

Pero fue mucho peor, sin ninguna duda, The Second Coming of Steve Jobs, un libro escrito por Alan Deutchsman que muestra a Jobs como un narcisista inseguro y tiránico, encantado de humillar a sus empleados siempre que puede, y que tras volver a hacerse cargo de su moribunda empresa implantó un reino de terror. Eso en Apple; en Pixar la situación era de lucha constante por imponer su autoridad a unos empleados completamente entregados a Lasseter.

“¿Quieres pesarte el resto de tu vida vendiendo agua con azúcar o quieres cambiar el mundo?.”
La frase que usó para meter a John Sculley CEO de Apple
 
“La innovación no tiene nada que ver con cuántos dólares te gastas en I+D. Cuando Apple sacó el Mac, IBM se gastaba al menos 100 veces más en I+D. No es cuestión de dinero, es cuestión de personas.
Revista Fortune, 9 de Noviembre, 1998