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Continuidad y Cambio -
Año 1 - EdiciónWeb Nº 01 - Julio 2007 - argenisvalderrama@gmail.com
- La Relatividad
de Escala descubre el
- Universo como
una gran función de onda
Laurent Nottale: he podido
localizar exoplanetas sin conocer sus condiciones iniciales
Toda la teoría cuántica, que se aplica a moléculas, átomos y
partículas subatómicas, es perfectamente relativista, señala el
astrofísico, director de investigación en el CNRS e investigador del
Observatorio París-Meudon Laurent Nottale, en la siguiente
entrevista. Ha elaborado la teoría de la Relatividad de Escala (RE)
según la cual existe un modelo de universo fractal que puede
oponerse al del universo homogéneo. De este modelo se desprende la
RE, una extensión del principio de relatividad según el cual las
leyes de la naturaleza deben ser validas en todo sistema de
coordenadas, cualquiera que sea su estado de movimiento y escala. La
RE, aunque desconozca las condiciones iniciales, puede deducir las
estructuras estelares más probables únicamente función de las
condiciones del entorno. Con este modelo, que descubre el Universo
como una gran función de onda, Nottale ha podido recuperar las
posiciones de todos los planetas del sistema solar y prever sus
nuevas posiciones sin correspondencia con ningún objeto
identificado. El hallazgo de otros exoplanetas alrededor de otras
estrellas y objetos situados en el cinturón de Kuiper, más allá de
Plutón, también han confirmado los picos de probabilidad de las
previsiones teóricas de la RE.
Entrevista realizada por
Jean Paul Baquiast, Editor de
Automates Intelligents.
Laurent Nottale es el creador del Principio de
Relatividad de Escala o (RE), al que nos hemos
referido en otro
artículo. Este principio, aunque todavía desconocido,
parece muy prometedor. Pero, para convencer a nuestros
lectores, que aún no lo conocen, convendría empezar por el
principio, esto es, por el
Principio de Relatividad.
El Principio de Relatividad es un principio muy general que
trasciende las teorías particulares que pueden desarrollarse
a partir de él. Eso permite extenderlo a otros campos más
amplios que los que se ha aplicado hasta ahora: posición,
orientación y movimiento. Las medidas que pueden hacerse
dependen de un sistema de coordenadas de referencia. Pero
las grandes cuestiones que pretende definir no pueden serlo
en absoluto.
Usted hace referencia aquí a la
Teoría de la Relatividad Restringida, que es
efectivamente la regla principal.
Sí, pero pasar de la Relatividad Restringida a la General
consiste simplemente en generalizar las variables a las que
se aplica el principio. La Relatividad de Escala (RE)
consiste, por su parte, en añadir una variable que
caracterice el estado del sistema de coordenadas que es la
escala de dicho sistema. Hasta ahora, realizar estas medidas
en un sistema de coordenadas en una escala de 10 cm y
hacerlo en un sistema de una escala de 1 ángstrom (unidad de
longitud para expresar longitudes de onda, distancias
moleculares y atómicas, etc.) no ha sido considerado como un
cambio del sistema de coordenadas. En el primer caso,
tenemos un sistema clásico. En el segundo, un sistema
cuántico. En la física actual, se describe la experiencia, y
las ecuaciones la registran con herramientas, con modos de
pensar exactamente diferentes de un caso al otro, pensando
que nada hay que cambiar en el sistema de coordenadas.
Me parece que esto no inquieta a nadie. Se considera
generalmente que la relatividad general se aplica a objetos
masivos, es decir, al cosmos, y no a los pequeños objetos de
la física cotidiana, y menos aún a las partículas cuánticas.
Sí, pero esto es un error. Toda la teoría cuántica, que se
aplica a moléculas, átomos y partículas subatómicas, es
perfectamente relativista. Existe un quiproquo
(equivocación) sobre este tema en el gran público. No existe
contradicción alguna entre la física cuántica y la
relatividad. La
Teoría Cuántica de Campos es perfectamente relativista.
Nada funcionaría en física cuántica si no se aplica la
relatividad restringida, que ha sido validada miles de
millones de veces. Donde aparece la dificultad es entre la
física cuántica y la relatividad general. Lo que no se sabe
construir es una teoría cuántica de la gravitación.
Comprendo que, para usted, se debe aplicar la relatividad
a todas las escalas, pero de manera que se tenga en cuenta
precisamente dicha escala.
En la base de mi propuesta subyace la idea de que la escala
caracteriza el sistema de coordenadas tanto como lo hacen el
resto de las variables, y que las físicas que parecen
diferentes en diversas escalas, podrían ser manifestaciones
de una misma física más profunda. Esta física no sería
evidentemente la física que se conoce actualmente, puesto
que las ecuaciones actuales clásicas y cuánticas no
coinciden. Por eso no se sabe fundamentar la cuántica sobre
el Principio de Relatividad.
En definitiva, la RE no pretende conciliar la cuántica y
la relatividad, puesto que ésto ya se sabe cómo hacerlo, al
nivel de la relatividad restringida. Lo que intenta la RE es
fundamentar las leyes cuánticas sobre la relatividad, lo que
todavía no se ha hecho.
Exactamente. Se trata de entender la relatividad para
incluir las transformaciones de escala. La relatividad de
escalas debería por tanto ser considerada como una
evidencia. No se pueden definir las escalas de una forma
absoluta.
Completar la relatividad por la física
cuántica
Volvamos, si le parece, a la historia personal del
investigador. ¿Cómo se le ha ocurrido la idea de que se debe
completar la relatividad para que pueda ser aplicable a
escalas que no se esperaba? Se trata de una idea de genio,
si usted me permite el término…
No sé si puede decirse tanto. Creo que, como la mayoría de
los físicos, estoy marcado por mi primer contacto con la
física cuántica. La mecánica newtoniana da la impresión de
permitir una comprensión profunda de los fenómenos. Con la
física cuántica, se debe considerar la ecuación de
Schrödinger, como postulado. Pero esta no está explicada.
Todas las ecuaciones que resuelve esta herramienta son
satisfactorias, incluidas las verificadas por la
experiencia, son axiomas.
Esto es lo que había revelado Einstein…
Sí. Einstein se pasó toda la vida intentando encontrarle un
fundamento a la teoría cuántica. Hoy, muchos físicos
cuánticos se encuentran en cierta manera con la ansiedad de
Einstein. Desde Dirac están de acuerdo en que hay que volver
a trabajar los fundamentos de la física cuántica. He
asistido a un coloquio donde grandes físicos como Hooft o
Neeman insistían en este punto.
Si comprendo bien, usted no se ha detenido por esta
dificultad.
Es cierto. Desde los 17 ó 18 años he querido reflexionar
sobre la teoría de la relatividad y me parecía que, con
ella, se comprendía todo. Contiene un primer principio a
partir del que pueden demostrarse las ecuaciones y empezar a
explicar el mundo. La relatividad general de Einstein
permite comprender la naturaleza de la gravitación como
manifestación de la curvatura. Pero la curvatura es más
general que el marco euclidiano. Éste es un enunciado que yo
calificaría de “enunciado de abandono de hipótesis”. En vez
de suponer que el espacio es uniformemente plano, se coloca
en un marco más general, del que se desprende la
gravitación. Los fenómenos de la naturaleza aparecen así
como provenientes de las mayor generalidad posible, regidos
y gobernados por principios primarios, el primero de los
cuales es el Principio de Relatividad, principio de lógica y
equilibrio del mundo.
Se puede resumir esta observación diciendo: hay leyes
fundamentales de la naturaleza y si son fundamentales, deben
ser las mismas para todos. Por tanto, usted ha tenido la
audacia de descender, si se puede decir así, desde la
relatividad a la física cuántica, lo que supondría dar un
paso considerable.
Efectivamente, me planteé la cuestión de qué faltaba a la
física cuántica y me pregunté si sería posible un día poder
deducir la cuántica de un principio de relatividad que sería
forzosamente generalizado. Estudié a los autores del siglo
XX que se habían enfrentado con el problema. Ha habido
muchos, pero todos fracasaron. En 1979-1980, tuve la
intuición de que hacía falta una nueva geometría. Intenté
construirla, razonando en parte como Eisntein con la
curvatura. Grosso modo, debía lograr introducir en la
geometría lo que es universal en la física cuántica. Lo que
me pareció universal es la dependencia del resultado de la
medición en función de la herramienta de medición, de la
resolución del aparato de medición.
Es la relación entre lo observado, el observador y su
herramienta, que se halla en el origen del interés de los
filósofos de la ciencia por la física cuántica, sin que haya
sido aceptado al menos durante los primeros años.
Exactamente. Quise intentar construir un espacio-tiempo que
sea explícitamente dependiente de la escala. En ese momento
entré en contacto con los trabajos de
Mandelbrot sobre los fractales. Comprendí que un
espacio-tiempo dependiente de la escala podría significar un
espacio-tiempo fractal, en el sentido de Mandelbrot.
¿Dependiente de la escala, quiere decir, del observador?
Más precisamente dependiente de la forma en que se observa y
del instrumento utilizado: microscopio óptico, microscopio
electrónico, microscopio de efecto de campo, acelerador de
partículas, etc. Cada vez, con el cambio de la herramienta,
cambia la resolución. Cambia profundamente, no sólo la
naturaleza del instrumento, sino eso que sirve para medir.
Volviendo a mi observación anterior: usted generaliza la
aproximación relativista de la física cuántica según la cual
no hay nada real en sí descriptible en valores absolutos, ya
que sólo hay relaciones entre observador y observado. ¿Está
usted de acuerdo con esto a todas las escalas?
Completamente. En el marco de una descripción relativista,
se plantear esto hasta el final. En la descripción cuántica
actual, se encuentran aún partículas descritas por una
función de onda, pero que se considera poseen de manera
intrínseca una masa, una carga, etc. En RE ya no se necesita
más esto. La masa, el espín, la carga, aparecen como unas
propiedades emergentes a partir de la misma geometría de los
caminos en el espacio-tiempo identificados por geodésicas.
La herramienta fundamental que yo quiero utilizar sería
deducido y desarrollado partiendo de los conceptos
einstenianos. Se apoya en la idea de que a partir del
momento en que se encuentra en una teoría espacio-temporal,
no es necesario añadir unas ecuaciones suplementarias de
movimiento. Éstas se deducen del hecho de que las
“partículas” quieren “seguir” los caminos más cortos, las
geodésicas, en ese espacio-tiempo.
Esto, sea cual sea el tamaño, tanto si se trata de un
espacio-tiempo muy reducido, de tipo corpuscular, como muy
grande, cosmológico.
Exactamente. A nivel cosmológico, se sabe lo que pasa:
efectos de curvatura, desviación de los rayos lumínicos,
etc. Pero si se aplica el principio a escala muy pequeña nos
encontramos con un espacio-tiempo fractal y unas geodéiscas
en sí también fractales. Esta fractalidad de las geodésicas
puede ser descrita matemáticamente por lo que se denomina
una
derivada covariante, que consiste en introducir en el
operador de la derivación los diversos efectos de la
fractalidad del espacio-tiempo sobre el movimiento. Cuando
se escribe una ecuación geodésica (que es la que relaciona
las. propiedades de la métrica con la conservación de los
momentos, n. del t.) con esta derivada covariante, ésta se
transforma en la ecuación de Schödinger. Aparecen las leyes
cuánticas a partir de las ecuaciones geodésicas en un
espacio fractal. El punto esencial no es que yo pueda
demostrar la ecuación de Schrödinger, sino que ésta se
encuentra demostrada como integral de una
ecuación geodésica.
Considerables consecuencias para la
cosmología
Me parece que en esta entrevista se encuentra resumido,
demasiado brevemente por desgracia, la clave fundamental y
extraordinariamente innovadora de su teoría. Usted unifica,
si se puede decir, dos pilares hasta ahora separados de la
física: la ecuación de Schrödinger como resultado de la
descripción del objeto por su función de onda, y el sistema
de coordenadas de Eisntein que sitúa el objeto en el
espacio-tiempo relativista.
Por consiguiente, la teoría de la RE no concierne sólo a la
física cuántica. Tiene además importantes consecuencias para
la cosmología. En este caso, no puede resultar indiferente
para el gran público. ¿No inutiliza las hipótesis de la
inflación, de la energía oscura o de la materia oscura, que
tanto se citan hoy en las revistas?
No es excluyente. La teoría de la inflación fue ideada para
explicar el surgimiento de pequeñas estructuras, a la escala
de lo que llamamos
recombinación. Es decir, 300.000 años después del Big
Bang, los electrones y los protones se recombinan para
formar los átomos. Es el momento en el que aparece una
disociación entre la radiación y la materia. La teoría
actual sobre la formación de las estructuras, con la que
estoy de acuerdo, considera que éstas son todas pequeñas
fluctuaciones que han crecido hasta ahora por razones
gravitacionales.
¿Pero cuál es el origen de estas pequeñas fluctuaciones?
Nadie puede contestar a esto. Una de las razones de la
introducción de la inflación es tratar de ampliar las
fluctuaciones cuánticas surgidas en una época mucho más
próxima al Big Bang para poder justificarlas. Pero el
problema no termina porque cuando se consideran
fluctuaciones como las observadas y cuando se las quiere
hacer crecer, no se consigue. Para lograrlo, es necesario
imaginar una gran cantidad de materia oscura que pueda ser
justificada por otras razones pero que nunca ha sido
observada directamente. ¿Es por tanto realmente materia
oscura? ¿Realmente es necesaria la inflación para obtener
estas estructuras?
¿En qué queda de la energía oscura?
Lo que hoy día se llama energía oscura corresponde a la
constante cosmológica de Einstein. Hay un error en este tema
en la literatura destinada al gran público. Einstein no
introdujo la constante cosmológica para obtener un espacio
estático, como se ha escrito. Construyó la relatividad
general para alcanzar ciertos objetivos que se había
propuesto, con la puesta en marcha del
Principio de Mach. Se trata simplemente del principio de
la relatividad de la masa, una relatividad de escala. No hay
masa absoluta, sino solamente relaciones de masa y estas son
relaciones de aceleraciones. A través de esto, Eisntein tuvo
la esperanza de poder calcular las fuerzas de la inercia, a
partir del campo gravitacional a muy gran escala.
Finalmente, la inercia emergería de las interacciones entre
una partícula y el resto del universo.
Pero calculando cómo esto podría ser puesto en marcha, se
dio cuenta de que no era posible más que con la condición de
una relación constante entre la masa del universo y el radio
del universo (eventualmente una masa y un radio
característicos que podrían ser infinitos). Einstein
investigó entre 1915 y 1917 las soluciones cosmológicas para
estas ecuaciones y todas resultaron en expansión o en
contracción. R permanecía variable mientras que M era
constante. Este resultado entraba en contradicción con el
principio de Mach. Por eso concluyó la necesidad de un
especio estático –y no porque estuvieran atado a la idea de
ausencia de movimiento- y por eso añadió la constante
cosmológica a sus ecuaciones.
Entonces, la expansión del universo ha demostrado que R
varía considerablemente, lo que obligó a Einstein a retirar
dicha constante. Pero Einstein había hecho una predicción
cosmológica. En 1922, el matemático francés Cartan demostró
que la forma general de las ecuaciones investigadas por
Einstein comportaba la constante cosmológica. No había por
tanto razones para suprimirla. Yo he pudido demostrar por mí
mismo que una vez admitida la constante cosmológica, el
universo funciona de hecho como una máquina. Einstein había
resuelto el problema sin darse cuenta.
Hoy día se sabe que hay una constante cosmológica y que es
muy grande, corresponde al 75% del balance de energía del
universo. Esta es una constante geométrica que es inversa al
cuadrado de una longitud.
En RE, se considera que no hay necesidad de energía oscura.
Es la constante cosmológica la que tiene lugar y la que ha
sido medida representa con precisión el valor de la constate
cosmológica que yo he podido estimar teóricamente a
principios de los años 90.
¿Y que diría de la inflación?
Ya no es necesaria porque se dispone de una teoría de la
auto-estructuración. A través del espacio-tiempo fractal, se
puede demostrar que las ecuaciones de la dinámica toman otra
forma. Se parecen a las ecuaciones de la física cuantica sin
necesidad por tanto de la física cuántica estándar. Se
obtiene una forma de ecuación de Schrödinger como ecuación
de la dinámica integrada. Pero esta ecuación es naturalmente
estructurante. En este marco de trabajo, si se confirma, no
existiría el problema de las estructuras. Estaría resuelto.
Se ve a las estructuras formándose espontáneamente.
¿Esto, supongo, en todas las épocas y tamaños?
Sí. Pero las estructuras se formarán en función de
condiciones extremas: condiciones de densidad media, de
entorno. En un momento dado, las estructuras que se formarán
serán diferentes de las anteriores porque las condiciones
habrán cambiado. Se producirá por tanto un bucle entre la
evolución y la formación de estructuras.
Aceptando que la RE destruye muchas de las hipótesis
actuales: la inflación, la materia oscura, la energía
oscura, debe usted tener muchos enemigos…
No lo sé, pero sé que muchos investigadores parecen
reticentes a emplear una herramienta de tipo cuántico en
dominios considerados clásicos aunque no se trata de
aplicaciones macroscópicas, de la mecánica cuántica
estándar, sino de una forma genérica del tipo Schrödinger,
tomadas de las ecuaciones de movimiento en condiciones
nuevas. También existe un problema de especialización
disciplinaria que hace difícil la difusión de nuevos
conceptos de naturaleza transdisciplinar.
Esto nos conduce a la morfogénesis de las estructuras
físicas y biológicas macroscópicas tales como las observadas
en la Tierra. Pero supongo que no tiene la necesidad de
describirlas a partir de los modelos de Mandelbrot…
En efecto. El método es distinto. En la RE, se aplica la
fractalidad a la estructura del espacio-tiempo en sí misma.
Esta fractalidad implica un cambio de ecuaciones. Luego, hay
que investigar las soluciones a estas ecuaciones, soluciones
que en sí mismas no son fractales. Pueden serlo en algunos
casos, pero en otros se obtienen soluciones regulares,
cristalinas por ejemplo.
La RE no propone por tanto una ley fundamental que
indique que el universo sería fractal…
No. La fractalidad del espacio-tiempo, si se quiere
conservar este término, sería un poco como un baño térmico,
una especie de agitación subyacente que va a estructurar los
contenidos.
¿Deduce sin embargo que se puede observar en el universo
la existencia de estructuras que serían idénticas a escalas
diferentes, según la imagen propuesta por los modelos
fractales?
Es cierto, pero se debe a de otro factor: la invariabilidad
de la escala de la gravitación. Tomemos las leyes
newtonianas, einstenianas o las nuevas formas de leyes del
tipo de la ecuación de Schrödinger a escala macroscópica,
esta invariabilidad de escala es verificada. Estas nuevas
leyes no reposan sobre la constante de Planck, como los
átomos o las moléculas, sino sobre otra constante que en sí
misma está en concordancia con el principio de equivalencia.
Esto impone una forma distinta a las ecuaciones y a sus
soluciones y preserva esta extraordinaria invariabilidad de
escala de la gravitación que ya fue apuntada por Laplace.
Aunque a través de teorías como estas puede comprenderse la
formación de estructuras similares en el “espacio de
velocidades”, pero que se traducirán en el “espacio de
posiciones” por una jerarquía de formaciones, sistemas
planetarios, galaxias, amas y superamas, etc. Se dispone de
toda una jerarquía de organización, de las que cada una de
las escalas se rige por las mismas ecuaciones pero aplicadas
a situaciones distintas. Esto no supone similitudes
estrictas. Un sistema planetario no está a una escala casi
similar a la de una galaxia, pero existen puntos en común.
La generalización de la ecuación de
Schrödinger
Algo que puede constatarse observando el cielo. La RE
aportaría de esta forma un papel fundamental, yo diría que
universal, a la ecuación de Schrödinger…
Precisemos bien. Yo no he añadido una ecuación de
Schrödinger a las ecuaciones precedentes. De hecho, es la
ecuación fundamental de la dinámica newtoniana la que, en un
marco fractal, toma la forma de la ecuación de Schrödinger,
tras haber sido integrada. La ecuación de Schrödinger
propone unas soluciones estacionarias a las que es posible
comparar con la materia observada. He podido proceder así en
lo concerniente a nuestro sistema planetario, a principios
de los años 90. Y, sorprendentemente, he podido recuperar
las posiciones de todos los planetas del sistema solar y
prever sus nuevas posiciones sin correspondencia con ningún
objeto identificado. Esto ha sido válido tanto para los
objetos internos de la órbita de Mercurio como para objetos
situados más allá de Plutón. Posteriormente se han
encontrado otros exoplanetas alrededor de otras estrellas
(hoy se conocen más de 200) y objetos situados en el
cinturón de Kuiper, más allá de Plutón. Los picos de
probabilidad observados para estos exo-planetas y pequeños
planetas han validado las previsiones teóricas de la RE.
Se trata entonces de una verificación experimental de
primera magnitud. ¿Podría hacer lo mismo, supongo, en el
caso de una galaxia como Andrómeda?
Un estudiante que trabajó bajo mi dirección, Daniel da
Rocha, centró su tesis exactamente en ese mismo tema. Ha
podido estudiar con los métodos de la RE el grupo local de
galaxias que comprenden la nuestra, Andrómeda y sus
satélites. Así, demostró que todas las observaciones de
posición y velocidad de éstas satisfacían las ecuaciones de
Schrödinger.
Si usted plantea la cuestión: Aquí hay una estrella y un
planeta alrededor, ¿dónde se encuentra este planeta?, ¿qué
respondería la RE con relación a la teoría clásica?
La teoría clásica no puede responder nada. Funciona a partir
de condiciones iniciales. Por el contrario, la RE, anque
desconozca las condiciones iniciales, puede predecir
cualquier cosa. Puede deducir las estructuras más probables,
no en función de condiciones iniciales sino de las del
entorno. Puede por tanto formular enunciados que la teoría
ordinaria no formularía. Como contrapartida, al ser una
teoría puramente probabilística y estadísticas, no permite
predicciones deterministas.
Escuchándole a usted, parece que puede entenderse la
física cuántica. Usted obtiene así una especie de función de
onda del planeta que permitirá localizarlo con la misma
probabilidad de éxito que la función de onda de un micro
estado permite localizarlo. Se trata de un resultado
extraodinario… Repitamos lo anterior, insistiendo, para
nuestros lectores. Gracias a la RE, usted pudo localizar en
teoría cierto número de exoplanetas que la observación,
desde 1995, ha podido identificar. Reconozco que nunca había
oído hablar de esta forma de proceder, a pesar de todo lo
que se ha dicho de la investigación de los exoplanetas.
Encontrará en mi página web las referencias de publicaciones
realizadas desde 1996 (relacionadas con validaciones
observacionales), así como artículos sobre la predicción
teórica algunos de los cuales datan de antes de 1995 (fecha
del primer descubrimiento de los explanetas). Un artículo
reciente de divulgación ha sido publicado sobre el tema:
Nottale, L., 2003, Pour La Science, 309, 38-45 (Julio 2003)
"La relativité d'échelle à l'épreuve des faits".
Expandiendo la perspectiva, en el horizonte de los 800
Mparsecs de distancia (1
Parsecs = 3.08568025 × 10 elevado a16 metros), usted
admite, si he comprendido bien, que el universo se presenta
de manera homogénea…
Absolutamente. En RE, si se quiere obtener una descripción a
escala muy amplia, se llega a la conclusión de que debe
existir una escala máxima, no tanto como barrera física sino
como horizonte. Se trata tanto de las grandes escalas
equivalentes a la escala de Planck como de las pequeñas
escalas. Las leyes de la relatividad de escala restringida
demuestran que de una forma general las leyes de la
relatividad toman la forma de la transformación de Lorenz
(es la que prueba que un cuerpo que se mueve con velocidades
cercanas a la luz se contrae en dirección al eje del
movimiento, n. del t.).
Este horizonte es independiente del modelo de universo
adoptado, cerrado o abierto. En este marco, del hecho de su
existencia, la dimensión fractal efectiva del espacio y por
tanto de la distribución de las galaxias en el espacio,
crece con la escala. Se encuentra que alcanza el valor D=3
para una escala del orden de 750 Mpc (Megaparsec o Mpc es
una unidad de distancia equivalente a unos 3,26 millones de
años luz. Un megaparsec no es más que un millón de parsecs,
nota d. del t.).
Para concluir
Me siento seducido por la originalidad y fecundidad de su
aproximación. Resulta forzoso ahora constatar que está poco
aceptada, mejor en el caso de los físicos cuánticos que en
de los cosmólogos, ¿a qué lo atribuye?
Incluso hoy día resulta muy difícil difundir ideas nuevas.
Aunque se han hecho muchos esfuerzos (yo he debido
pronunciar entre los años 80 y 90 más de 300 conferencias y
seminarios sobre el tema), tiene poco eco. Las ideas se
difunden sin duda (por ejemplo en biología) pero de manera
muy limitada. Es un poco lo propio de las hipótesis sobre
los fundamentos. Cuando aparecen, por definición, no
interesan más que un pequeño grupo de personas. Se puede
esperar por tanto que a partir de un cierto nivel puedan
difundirse más rápidamente.
Espero que nuestra revista le pueda ayudar a hacer
comprender mejor la ambición de su teoría y la importancia
que debería tener en la representación del mundo.
No tengo, en principio, la ambición de que la teoría pueda
aplicarse a todos esos dominios. Pretendo únicamente tratar
de comprender lo que es la física cuántica e intentar
fundamentarla sobre sus principios básicos. Pero, poco a
poco, avanzando, fabricando funcionas de onda, descubriendo
que la ecuación de Schrödinger era más general de lo que se
ha dicho y que puede aplicarse al dominio macroscópico, las
ambiciones se han precisado. Aunque, como usted ha podido
prever, antes del descubrimiento de los exoplanetas había
picos de probabilidad en los que, posteriormente, se
descubrieron los exoplanetas esperados.
No lo digo por agradarle, pero creo que merece el Premio
Nobel…
Debo decir que en este momento no está en la orden del día.
Se debe asimismo admitir el salto epistemológico que
usted ofrece. Su teoría permite comprender el por qué de los
fenómenos observados, en lugar de limitarse a simples
descripciones.
Es verdad. Pero ésta es la propiedad específica del
principio de relatividad. Es el único que se propone dar una
respuesta al por qué, mientras que los otros intentos de la
física funcionan a partir de hipótesis. De ahí la conclusión
que el público recuerda, según la cual la ciencia no puede
responder jamás al por qué sino únicamente al cómo.
Entrevista publicada originalmente en la revista
Automates Intelligents. Se reproduce con
autorización. Traducción del francés: Yaiza Martínez.
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